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Fundación Selene
Desde el comienzo nuestra Fundación ha apostado por el cuidado más humano hacia nuestros mayores. En un ambiente agradable y familiar, nuestro personal trata de esforzarse cada día para que se sientan como en casa. A través de personal altamente cualificado los ancianos de nuestras residencias sienten el cariño y el afecto que les transmitimos, el cuidado y el esmero con el que nos esforzamos para que cada día sea lo más agradable y cordial posible: es nuestro nuevo concepto para la nueva etapa que comienzan a vivir.
Entre todos, con sus compañeros, nuestros centros geriatricos son la mejor elección que puede realizar.
Personal
La base de nuestro éxito y de la tranquilidad de sus mayores es nuestro personal cualificado. Con años de experiencia en el sector y un proceso exhaustivo de selección, nuestro personal está plenamente cualificado para tratar con nuestros ancianos que son considerados como nuestra familia.
No sólo su cualificación es la base de una formación reglada, sino de años de experiencia y de una filosofía que Fundación Selene infunde a todo su personal: nuestros ancianos son nuestra familia, y como tal son cuidadas.
Instalaciones
Nuestras modernas instalaciones están dotadas de los medios necesarios para que sus mayores pasen días agradables junto a nosotros y al grupo de ancianos que juntos se hacen compañía. Motivándolos a realizar actividades junto a los demás y junto a nuestro equipo desarrollan nuevas capacidades y mantienen un estado de confort dentro de un clima agradable y familiar.
Todo bajo gracias al trabajo de nuestro equipo de mantenimiento que permiten mantener unas instalaciones acordes a las necesidades de nuestros ancianos.
Personas
Tenemos la satisfacción de trabajar en un sector en el que cuidamos de personas altamente agradecidas. Cualquier cariño que le prestamos nos es devuelto con ternura y afecto. Nos enorgullece tenerlos a nuestro lado cada día. Levantarnos con ellos y estar a su lado.
En los momentos de enfermedad o de tristeza nos satisface cuando nos miran agradecidos, tras los cuidados que tiernamente nuestro personal les presta.
En los momentos de alegría escuchamos sus historias y nos sentimos llenos de satisfacción.